Obturador. Tiempo de exposición

Hasta ahora sólo hemos hablado de las propiedades ópticas puramente geométricas de la cámara: las lentes y el diafragma. Sin embargo, el intervalo de tiempo durante el que la luz de la escena llega al área sensible del plano imagen es también fundamental a la hora de determinar el resultado final de la fotografía. Este intervalo, conocido como velocidad de obturación o tiempo de exposición, es controlado en última instancia por un sistema mecánico o electrónico conocido como obturador (shutter), cuya misión es bloquear o permitir el paso de la luz hasta el plano imagen. Es la apertura y cierre del obturador lo que manipulamos al pulsar el botón de disparo de la cámara.

Los valores típicos para tiempos de exposición (de mayores a menores) son: ...8s, 4s, 2s, 1s, 1/2s, 1/4s, 1/8s, 1/15s, 1/30s, 1/60s, 1/125s, 1/250s, 1/500s, 1/1000s, 1/2000s, etc. Las cámaras compactas más avanzadas y todas las SLR disponen de una posición "bulb" que permite mantener el obturador abierto mientras se mantenga pulsado el botón de disparo, con lo que se pueden conseguir tiempos de exposición superiores a los listados.

El tiempo de exposición tiene dos efectos muy directos sobre las imágenes capturadas:

  • Por un lado, un tiempo de exposición largo implica la luz incide en el área sensible durante más tiempo, efectivamente recogiendo más cantidad de luz, de modo que la imagen gana en brillo. Por tanto, para escenas oscuras, por ejemplo, paisajes nocturnos o atardeceres, hay que fijar un tiempo de exposición largo (velocidad de obturación "lenta") de modo que se capture luz suficiente como para que la imagen aparezca con el brillo adecuado. Para escenas de exterior a plena luz del día, muy luminosas, un tiempo de exposición corto (velocidad de obturación "rápida") es suficiente. El brillo obtenido es proporcional al tiempo de exposición: el doble de tiempo, el doble de brillo.
  • Por otro lado, el tiempo de exposición permite capturar el movimiento de los objetos consiguiendo diferentes efectos sobre la imagen. Si el tiempo de exposición es largo (velocidad de obturación "lenta"), los objetos en movimiento tienden a salir borrosos, ya que están siendo capturados en distintas posiciones mientras se mueven. Un tiempo de exposición corto (velocidad de obturación "rápida") tiende a congelar el movimiento en la imagen, ya que durante la exposición el objeto no ha tenido apenas tiempo de moverse. La figura 1 trata de ilustar este efecto.
velocidad obturación
Figura 1. Fotos de cascadas tomadas a diferentes velocidad de obturación: rápida (izquierda) y lenta (derecha).

No podemos olvidarnos de que, además del tiempo de exposición, la sensibilidad ISO y la apertura son fundamentales para determinar el brillo final de la imagen; el efecto conjunto de estos tres parámetros se analiza a continuación, en la sección sobre exposición.